7 de mayo de 2008

"La vida de David Gale", cómo hacer un buen guión


Hoy me apetece hablaros de "La vida de David Gale" (2003), dirijida por Alan Parker ("El expreso de medianoche") y escrita por Charles Randolph ("La intérprete").

Cuenta la historia de un profesor de universidad (Kevin Spacey) que vive según sus principios morales y su estilo de vida, que ha ido forjando con el paso de los años. Vive bien con su familia, no se priva de ninguna fiesta, es conocido por la gente como una persona inteligente y participa activamente en movimientos contra la pena de muerte.

Un buen día, su suerte cambia y será él quien se encuentre ante la amenaza de la temida silla eléctrica. Acusado de violar y matar a una estudiante de su clase (Laura Linney), decide dar una última entrevista antes del día de su ejecución a una periodista (Kate Winslet), que intentará indagar en lo más hondo de su historia.

La película está muy bien ejecutada, hecha con estilo y personalidad. Es de esas películas que no pasan al olvido fácilmente y que de vez en cuando, recomiendas a alguien para que la vea una noche.

Pero para mí, lo mejor es su guión, me dejó muy impactado. Es de esos guiones poco usuales que de vez en cuando salen a la gran pantalla y sueltan varias frases que se te graban a fuego y deseas aprender de memoria. A mí, personalmente, me hizo pensar bastante sobre algunas cosas que se plantean en el filme y me resultó tremendamente interesante.

Aquí os dejo un fragmento del empezar de la película, que espero sirva para animaros a verla. Más abajo, la transcripción de esa parte del guión, simplemente sensacional:




"Venga, pensad. Quiero que busquéis en vuestras mentes y que me digáis, que nos digáis a todos... ¿Qué es con lo que fantaseáis? ¿Con la paz mundial? Lo imaginaba...

Fantaseáis con la fama internacional. Fantaseáis con poder ganar un premio Pulitzer. O el premio Nobel de la Paz. ¿Un premio musical de la MTV? ¿Fantaseáis con poder conocer a algun genio cachas aparentemente malo aunque en el fondo apunto de estallar de noble pasión y dispuesto a dormir en el lado mojado de la cama?

Ya entendéis lo que plantea Lacan. Las fantasías tienen que ser poco realistas. Porque en el momento, en el instante en que consigues lo que buscabas... ya no lo quieres, no puedes quererlo. Para que el deseo pueda seguir existiendo, necesita que sus objetos estén permanentemente ausentes. No es eso lo que deseas sino la fantasía de eso. Dicho de otra manera, el deseo sustenta fantasías utópicas.

A eso se refiere Pascal cuando dice que "sólo somos verdaderamente felices cuando soñamos con la futura felicidad". Y también al decir "la cazería es más dulce que lo cazado" o "ten cuidado por lo que deseas", no por conseguirlo, sino porque estás condenado a no quererlo en cuanto lo consigas.

Así que la lección de Lacan es, que vivir acorde con tus deseos no te hará feliz, ser enteramente humano significa esforzarte por vivir de acuerdo con ideas e ideales, y no evaluar tu vida por lo que hayas obtenido en cuanto a tus deseos, sino por aquellos breves momentos de integridad con pasión, racionalidad, incluso de abnegación. Porque a la larga, la única manera de evaluar la relevancia de nuestra vida es valorando la vida de otros."

"La Vida de David Gale"

2 comentarios:

Subi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Guillermo Rivas Pacheco dijo...

Anda mira es igual que One

Saludos